domingo, 30 de marzo de 2014

La Ola

Hoy no me toca hacer reseña cinematográfica y de hecho ya tenía pensada la de la siguiente semana, pero acabó de ver una película que me ha hecho reflexionar profundamente. La película es La Ola.



¿Crees posible la implantación de un régimen autocrático autoritoio, fascista o comunista, en países que ya han vivido los horrores de estos regímenes, como Italia, España, Alemania o la URRS?
Sobre este tema profundiza la película, basada en el libro de Alvin Toffler, La Tercera Ola, que a su vez está basado en un experimento sociólogico realizado en un instituto de California por el profesor Ron Jones. Este experimiento recibió el nombre de Tercera Ola.



En la película se cuenta la historia del experimento (aquí llamado simplemente La Ola) y se narra la acción a través de una semana en la que los profesores de Historia debían enseñar a sus alumnos algo más de los tipos de gobierno qe existen. Al profesor protagonista, Rainer Wenger (personaje ficticio que da vida a Ron Jones), le toca la autocracia. En vez de dar diversas lecciones teóricas sobre esta opción política, Rainer decide llevar a cabo un experimento sociólogico en el que pretende que sus alumnos descubran por ellos mismos lo que es la autocracia. Para ello, se elige un líder, que por votación fue el propio profesor, y se empiezan a implantar diversas medidas de disciplina dentro de la clase (dirigirse al líder como señor, levantarse para hablar, sentarse rectos, ...). La clase va tomando conciencia de grupo (se establece un uniforme, un símbolo, un saludo, ...) y, a medida que esto ocurre, el movimiento empieza a llevarse a la calle y se escapa del control del profesor. A partir de ahí se desenvuelve el grueso de la trama y no quiero revelar nada más.



La película tiene varias cosas buenas, la primera es la excelente dirección de Dennis Gansel, que logra conseguir muchas escenas de una gran calidad. La segunda es una banda sonora basada en el rock que a mi me encantó. Y la tercera es su genial guión y trama y su gran final, que a pesar de no ser el final real, es un final muy imprevisto y bueno.
De la trama hay que responsabilizar a Alvin Toffler, que consigue juntar a la perfección los elementos reales con los elementos irreales de su propia cosecha, dando así a la obra un carácter más ameno y moderno.



En el reparto no hay ningún nombre conocido. A pesar de ello, los actores se ciñen a su papel y no estropean la película. De entre todos los actores me gustaría destacar dos, Jürgen Vogel y Frederick Lau.
Jürgen Vogel hace el papel de Rainer Wenger, el profesor, y lo hace a la perfección. No se le puede poner ninguna pega a su actuación, chapó.



Frederick Lau era un chavalito de 18 años cuando se filmó la película, y aún así interpretó al personaje más complicado de todos por sus traumas, Tim. Tim es el personaje más complejo de toda la película por muchas razones.
La primera es que un personaje solitario y marginal, al que no hacen caso ni en su casa y que no tiene amigos. Los chavales de su instituto se burlan y se aprovechan de él, y él lo sabe pero no es capaz de enfrentarse a ello, por lo que lo omite.
La segunda es que experimenta un cambio total y radical con La Ola. Pasa de ser un marginado y un personaje secundario a una persona muy importante dentro de La Ola y uno de sus principales defensores. Además, en el desenlace se convierte en el personaje más importante y tiene una escena de enorme complejidad por el torrente de sensaciones a mostrar en la que Frederick Lau actúa a la perfección. Borda un papel complicadísimo, muy bien este actor.



Tim es un personaje muy importante en la película por una simple razón, es el tipo de persona que podría llegar a ser seducido por el fascismo.
Las personas marginales y solitarias quieren y necesitan pertenecer a un colectivo o a un grupo. El fascismo es lo que proporciona, la sensación de pertenecer a un grupo mediante uniformes, símbolos, saludos, concentraciones masivas, ... Además, estas personas son luego fácilmente manipulables por quién les ha permitido ingresar en el grupo, por lo que no protesten ante ninguna decisión que tome esta persona. En esto se basa el fascismo, darle a cada persona lo que necesita para estar feliz para que luego no quieran inmiscuirse en los asuntos del que les ha proporcionado esta felicidad. ¿Y qué sucede con los que no son manipulables? Los manipulados permiten que el gobierno se ocupe de ellos haciendo funcionar campos de concentración, ejerciendo la violencia sobre ellos en cualquier lugar, atemorizándolos, ...
Tim necesitaba pertenecer a este colectivo para vivir en paz, y por eso mismo lo apoyaba con toda su alma. Hay más gente como Tim. Mucha más. ¿Pueden volver a surgir gobiernos autocráticos autoritarios? Creo que, por desgracia, sí.
Y sino, mirad a vuestro alrededor hoy en día. ¿Qué esta pasando en Crimea? ¿Por qué toda la población quiere formar parte de Rusia? Todos quieren ser rusos, una vez que lo sean serán felices, y una vez que sean felices, ¿van a levantarse contra el que les dió esa felicidad, es decir, Putin?
Y así funciona el fascismo.


Si alguien duda del poder que ejerce sobre los individuos el grupo, que mire estas imágenes y se pregunte, ¿cúan lejos estamos en mi país de esto hoy en día?




sábado, 29 de marzo de 2014

Las posibles vidas de Mr. Nobody

Las posibles vidas de Mr. Nobody es una película belga y de carácter filosófico. Está dirigida por Jaco Van Dormael y protagonizada por Jared Leto.



La película trata las vidas de Nemo Nobody (Jared Leto) el cual tiene la cualidad de recordar todas sus vidas, tanto las que existen como las que no. Un anciano Nemo es el último ser mortal de la Tierra y está a punto de morir, acontecimiento que toda la raza de humanos inmortales espera con espectación. En su lecho de muerte en el hospital, un periodista se le presenta y le pide una entrevista, que Nemo decide concederle. A través de esta entrevista, Nemo nos presenta todas las vidas que podía haber vivido, partiendo todas de una estación de tren en la que tiene que hacer una elección, quedarse con su padre en su ciudad natal o irse a otra ciudad con su madre.
La narración es caótica y no sigue una linearidad temporal ni ningún orden aparante, salta de un momento a otro de una vida o de una vida a otra. Además, ninguna vida acaba en la vida que se presenta al principio de la película.



La película incorpora diversas explicaciones ciéntificas de varios procesos naturales y reflexiones de carácter filosófico (sobre todo al final de la película).
Es una película con un hilo argumental muy breve pero interesante y que te engancha a medida que avanza la película. Fantástica la fotografía, buena banda sonora e increíble la actuación de Jared Leto, que tiene que cambiar de rol varias veces en la película para adaptarse a la variación de vidas que le exige la película.
El final de la película está muy bien y te deja pensando.
Una película muy recomendable y que hay que ver con calma y atención.


viernes, 28 de marzo de 2014

La buena música

Pink Floyd es un grupo inglés de rock psicodélico primero y progresivo y sinfónico después. Es uno de los más importantes de la historia musical y tiene muchas canciones que son verdaderos himnos rock.



Son conocidos mundialmente por sus letras de carácter filosófico, sus actuaciones en directo, las portadas de sus discos y la incorporación de elementos acústicos ajenos a los instrumentos en su música (por ejemplo, en Money utiliza al principio de la canción el sonido de monedas al caer y de cajas registradoras que siguen un ritmo, en Another Brick in the Wall part I utilizan el sonido de helicópteros, en Time utilizan el sonido de campanas de iglesia y relojes, ...). 

Portadas de todos sus discos



El grupo tiene muchos discos de mucha calidad, pero creo que el mejor de todos es The Dark Side of The Moon. Contiene 10 canciones y creo que 3 de los temas más representativos de la banda, Time, Money y Brain Damage. Además, la portada del álbum es la más conocida del grupo y una de las más conocidas del rock universal.



En sus comienzos, el grupo estaba formado por Nick Mason en la batería, Richard Wright como teclisa y vocalista, Roger Waters en el bajo y de vocalista y Syd Barret como guitarrista, vocalista principal y líder del grupo. Sin embargo, los problemas de Syd con las drogas (sobre todo LSD) hicieron necesario que este abandonara su puesto. En su lugar entró un amigo de la banda, David Gilmour, que se convirtió en el líder de esta. Con David Gilmour se alcanzó la evolución de su música psicodélica hacia el rock sinfónico o progresivo y se alcanzaron los mayores éxitos. Creo que este hombre es uno de los mejores músicos de este siglo.
Otra cosa salientable de la banda es su coro. Es impresionante.

David Gilmour


Para acabar, sólo quería decir que esta banda llevó a cabo EL concierto, Pulse. Tuvo lugar en el Earls Court de Londres y es posiblemente el mejor concierto de la historia del rock, con una puesta en escena grandiosa y en una época que corresponde al final de la banda. En las canciones que pongo a continuación, dos van a pertenecer a Pulse y os recomiendo verlas enteras.
Esta banda tiene infinidad de canciones de grandísima calidad y es muy díficil escoger solo unas pocas, pero creo que las 4 mejores son las siguientes: 


ANOTHER BRICK IN THE WALL 



WISH YOU WERE HERE (PULSE)



COMFORTABLY NUMB (PULSE)



BRAIN DAMAGE





El impacto de Pink Floyd en la sociedad fue tan grande que hasta se hizo una película sobre ellos, The Wall. Este es el link para verla online:

miércoles, 26 de marzo de 2014

Si los muertes hablasen... 15

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 14

LA MUERTE DE OTRO TERRORISTA




Si el final de esta "obra" fuera el que os he presentado, posiblemnte mucha gente se quejaría. ¿Qué pasa con Richard? ¿Él también se merece morir, no?
Pues bien, para toda esta gente, aquí os dejo otro final que es sólo una continuación del anterior.




Richard saca el cuchillo de la pared sin preocuparse de los daños que este había producido. La verdad es que había creado una hendidura considerable para la distancia desde la que había sido lanzado. La fuerza de Alex debía ser formidable.
Richard se sentó un momento en el sofá. Se quitó la chaqueta de su esmoquin y empezó a llevar a los cadáveres al sótano. Allí tenía una caldera en la que solía quemarlos después de que le pagaran por su trabajo. A la mañana siguiente vendrían los jueces a verificar las muertes y a pagarle. 300000 por cada uno de los cadáveres y 500000 por Giovani. Una suma más que sustanciosa.
Richard acumuló todos los cadáveres delante de la caldera y volvió a subir.
Notó un olor raro en el ambiente del comedor pero lo asoció al olor de los cadáveres. El de Hugo debía de estar ya en proceso de descomposición y Adolf sudó como un animal, se dijo Richard.
Entonces decidió encender un cigarrillo. Le vendría bien fumar después del día que había tenido.
Sacó su caja de cerillas y, sin saber muy bien por qué, se acordó de una conversación que había tenido con Alex hace tiempo.

- En invierno debe de hacer frío aquí, ¿no? -dijó él.

- No te creas, tengo estufas en casi todas las habitaciones. Tengo gas butano circulando por toda la casa.

- ¿Por tubos?

- Sí, van por detrás de la pared.

En el momento de encender la cerilla se dió cuenta de la profundidad del agujero de la pared. Alex podría haberle dado. ¿Por qué no le dió? ¿Y por qué olía así? El olor de la habitación no era el de un cadáver en descomposición, no.

Y entonces, Richard encendió su cerilla y toda la casa voló por los aires.

Si los muertos hablasen... 14

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 14

LA MUERTE DE UN TERRORISTA





- Mi muerte no fue real. Fue todo una simulación. Simplemente descendí por la ventana y por el muro y me deje caer en el patio a la espera de que me encontrases. la sangre era falsa y la herida, maquillaje -al tiempo que decía esto se quitaba la supuesta herida de la cabeza-. Cuando fuiste a buscar al resto, me tomé una planta que hace que tus pulsaciones se reduzcan hasta que sean imperceptibles para un médico en una medición rápida, como la que realizó John. 
>> Lo siguiente fue pan comido. Media hora después de que me llevárais al sofá, ya estaba despierto. Subí al desván porque vi luces desde el exterior y os pinté ese mensaje para inquietaros. Localicé a Jay y a John y esperé a que uno de los dos se separará. John se fue poco tiempo después y conseguí atraer a Jay hasta el exterior y lo degollé con un cuchillo.
>> Luego me escondí y esperé a que os movierais. Al ver que John había escapado, le tendí una trampa. Encendí una luz en una habitación para que fuera hasta ella. Llegó rápido, lo cogí y lo llevé por un pasadizo secreto, que me decepciona mucho que no hubieras encontrado, la verdad, hasta la otra habitación para disponer de más tiempo. Lo colgué y me escondí de nuevo en el pasadizo.
>> Esperé de nuevo a que os fuerais y, por los gritos y la rápida huída supuse que uno de los dos había perdido los nervios. Siempre aposté por que no fueras tú. Confiaba en ello. Y en efecto fue Adolf el que perdió la cabeza. Sólo os seguí de cerca hasta que encontré la ocasión de matarlo. Fue la muerte más complicada, por el hecho de que necesitaba algo para señalarte el camino a seguir. Sin embargo, creo que valió la pena, ¿no? Tú estás aquí y ya puedes morir y acabar con esto de una vez. La verdad es que se me está haciendo larga la noche.

- ¿Por qué?

- Ah, sí, eso. Bien, ¿en qué crees que trabajo? ¿Cómo crees que llegué a tener todo esto?

- ¿Matas por dinero?

- Por dinero y justicia.

Richard sacó de debajo de la mesa una carpeta llena de folios. La abrió y empezó a leer.

- John Bewcanan, asesino en serie. Aprovechaba las consultas a diversos clientes del extranjero para asesinarlos mediante diversos venenos en los que trabajaba. Luego, diagnosticaba su muerte como alguna dolencia. Solía utilizar la tubercolisis.
>> Jay Newman, fraude fiscal. Estafó más de medio millón de dólares con su empresa mediante diversas empresas asociadas a la suya.
>> Adolf Blummer, miembro del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. El ideario de Hitler parece que le gustó y es acusado de la muerte de varios judíos en Alemania, muertes ocultadas por su partido. Era un miembro importante. Cuando fracasó el putsch de Múnich, se exilió a EEUU, acogido por algunos amigos que le brindaron protección política.
>> Hugo Mortensen, este hombre de aquí -dijo señalando al cadáver del camino-. Acusado de... venta ilegal de armas, espionaje y venta de información clasificada a gobiernos como el británico o el francés. Ocupaba un importante cargo en Hungría, pero lo pillaron y tuvo que exiliase a EEUU. La orden de ajusticiamento de este hombre viene de allí. La de Adolf, de Alemania. Como ves, tengo fama mundial -sonrió.
>> Y ahora la más interesante. Alex Turner, menos conocido como Giovani Bignami.

La cara de Alex se volvió pálida y sus mente pareció viajar al pasado, como recordando una época lejana.

- Terrorista y asesino en serie. En tu país natal mataste a... 10 personas en... 4 años. Cuando estaban a punto de encarcelarte, huíste con un grupo de amigos a EEUU. En 1918 llegasteis a Nueva York y en 1920 llevasteis a cabo el atentado de Wall Street. Después de 3 años de investigación, el FBI sólo logró saber vuestra nacionalidad. Por ello, os disolvisteis, conseguisteis documenación falsa, cambiasteis de identidad y tú empezaste a trabajar en la banca. En Wall Street, nada menos. Y eres muy bueno, eso hay que reconocertelo, la verdad. Es una pena que fueras tú el que estaba detrás de todas esas muertes. 38 en el atentado a Wall Street y 10 en Italia, 48 muertos y 400 heridos, si no me equivoco. Dime, Giovani, ¿de verdad valió la pena?

Alex no pudo responder. Sólo negó con la cabeza.

- Vas a morir por ello. Es una pena que no te sientas realizado.

Volvió el silencio a la mesa. Richard sacó una pistola y le puso una bala.

- Una bala para ti, no necesitas más.

Después de esto, empezó a limpiar la pistola hasta sacarle brillo y dijo:

- ¿Tus últimas palabras?

- Me arrepiento de todo. De la muerte de esos 10 hombres en Italia, de la de los 38 aquí. Me arrepiento del sufrimiento de sus familias y del sufrimiento de los 400 heridos. De verdad, Richard, te agradeceré mi muerte y la de los que están hoy a mi alrededor. Tu labor es muy importante para este mundo.

Alex empezó a aplaudir y Richard se relajó y rió. Al tiempo que aplaudía, Alex tiró al suelo su cuchillo y lo sostuvo entre los pies.

- Me alegra que te comportes así, Giovani. No esperaba menos de ti. Creo que los dos hemos aprendido bastante uno del otro. Sin embargo, nada es para siempre y ya hemos aplazado bastante tu muerte. Por favor, leva...

- ¿Puedo hacerte una última pregunta? Es sobre tu labor -Alex interrumpió a Richard con esta sugerencia. Sin embargo, el hombre no pareció enfadarse.

- Claro, pregunta.

- Pues verás -Alex levantó el cuchillo que tendría entre los pies con las piernas al tiempo que bajaba los brazos para cogerlo-. Me gustaría saber cuántos van.

- ¿Ajusticiados?

Alex asintió y se metió el cuchillo en la manga.

- Cerca de 80.

Volvió a aplaudir y a mostrar una gran veneración hacia el trabajo de Richard.

- Es increíble, de verdad. Lo último que quiero hacer en esta vida es darte la mano.

- Claro, faltaría más.

Alex y Richard se levantaron al mismo tiempo y lex empezó a bordear la mesa para acercarse a Richard con la mano tendida hacia él.
Entonces, Richard disparó a su rodilla. Alex saltó por los aires y empezó a gritar por el dolor.

- Te he dicho que 80. ¿Crees que después de matar a 80 escorias como tú no me sé todos los trucos? Gilipollas.

Alex cogió el cuchillo y lo lanzó con fuerza hacia Richard. Él lo esquivó y se fue a clavar en la pared.

- Fin de camino. Me he divertido contigo, pero se acabó. Tengo que decirte que has sido el más interesante de todos, la verdad.

Al tiempo que decía esto recargaba su pistola con otra bala. Sonrió con condescendencia a Alex y dijo:

- Me equivocaba con lo de que sólo usaría una bala.

Entonces disparó a la cabeza de Alex y la vida de este se acabó.

martes, 25 de marzo de 2014

Si los muertos hablasen... 13

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 13

CUESTIONARIO




- Te estábamos esperando. Toma asiento.

El cadáver con vida señaló a Alex un sitio en la cabecera de la mesa. Justo enfrente de su sitio. Alex tomó asiento con mucha cautela y su interlocutor hizo lo propio.

- Te estarás preguntando muchas cosas, supongo. La primera, ¿por qué estamos sentados a la mesa con 4 cuerpos que, créeme, no van a poder comer nada más en su vida?  La segunda, ¿por qué están muertos? La tercera, ¿por qué yo, Alex, no estoy muerto? Y supongo que la cuarta será por qué yo, el que te habla, no estoy muerto. ¿No es así?

Alex asintió con la cabeza.

- Come, estás en tu casa.

- No tengo hambre.

- Comprendo...

Se miraron largo rato. El hombre que tenía delante de él parecía estar buscando las palabras para continuar.

- Responderé a tus preguntas. Consideralo como tu regalo por sobrevivir tanto tiempo. ¿Por qué estamos sentados con 4 muertos? Bueno, esto es más bien teatralidad por mi parte. Me encanta la dramatización y esta era una ocasión perfecta para ejercerla, la verdad. La estampa es tan bonita como inquietante, ¿no crees? Digno de cualquier gran director... ¿Por qué están muertos? Bien, estas personas hicieron cosas que no se pueden hacer. ¿Por qué tu no estás muerto? AÚN no estás muerto. Dame tiempo. Por el momento eres el único que sobrevivió por tu carisma y tu aguante. Algo por lo que te aplaudo, de verdad -empezó a aplaudir de una forma escandalosa como si estuviera presenciando un gran espectáculo-. Fuiste el único que mantuvo la calma hasta el final. Pero tú también has hecho cosas que no se pueden hacer y morirás. Ten esto en mente, el único que va a sobrevivir a esta noche, seré yo -empezó a reirse de una forma escandalosa y dejó de reirse con la misma brusquedad con la que había empezado para proseguir su discurso-. Y la última, ¿por qué yo estoy vivo? Yo mato, no muero. Nunca morí, en verdad. Mi muerte no ha sido sino el comienzo.

- Estás loco.

- Sí, ¿y?

Volvió el silencio. Un silencio mucho más tenso. Sólo se escuchaba el lento balanceo del péndulo del reloj. 
La persona que tenía Alex delante observaba a Alex con una sinrisa demente en sus labios. Alex, a la vez, le observaba a él con una expresión de calma absoluta.
El silencio se alargó y se alargó.

- Preguntame lo que te está viniendo a la mente. Sé que tienes una pregunta que quiere salir. Esta noche tienes derecho a todas las preguntas que quieras. Es tu premio.

- ¿Cómo? Y, ¿por qué, Richard?

lunes, 24 de marzo de 2014

Las maestras de la República

Las maestras de la República es un documental español, realizado por la FETE-UGT, que trata la situación educativa de la España republicana (comienzos del siglo XX, después de la caída de Primo de Rivera). Este documental fue premiado este año con el premio Goya a mejor documental.



Este documental cuenta como, en un momento de intensa crisis económica a nivel mundial (y más aún en España, que llevaba sumida en una terribe decadencia desde, más o menos, la muerte de Felipe II), se intervinó intensamente en la educación con el fin de obtener una generación futura mejor preparada. Se invirtió dinero en infraestructuras, formación de los maestros/as, contenidos, ... 

El primer cambio fue el derribo de los tabiques de las clases que separaban a niños y niñas en las aulas. Esto permitió lograr una enseñanza mixta y mucho más igualatoria. Además, la educación pública se independizó de la Iglesia. En esta época tuvo mucha importancia la Institución Libre de Enseñanza (donde estudiaron alumnos de la talla de Miguel de Unamuno, Valle-Inclán, Pío Baroja,...) que sería el primer centro de estudio público e independiente de la Iglesia. A la enseñanza se le añadieron valores cívicos y republicanos (primeras manifestaciones de coeducación en España).

El segundo cambio fue la formación del profesorado. Hasta aquel entonces, la profesión de maestro no estaba muy valorada, y para obtener la titulación no necesitabas el Bachillerato, por lo que no era una carrera universitaria. Con la llegada de la República esto cambió. Se empezó a pedir el Bachillerato para ingresar en Magisterio y cambió el temario. Los alumnos llegaban mejor preparados, por lo que la mayoría de la materia estaba relacionada con contenidos psicológicos y pedagógicos. La carrera se dignificó y aumentó el número de personas que acudían a ella, debido también a que el Estado animaba a la población a escojer esta opción y porque los estudiantes salían de ella con un puesto de trabajo.

Los maestros que estudiaban esta carrera acogían con gran entusiasmo la profesión y consideraban casi una misión la educación de los niños, el futuro de España. Se empezó a llevar la educación a los pueblos. La mayoría de los maestros enviados allí eran mujeres, eran pocos los maestros que repartían la educación por estos lugares. En muchos pueblos, los maestros/as sentían deseos de educar también a los ciudadanos adultos, sobre todo a las mujeres. Estas mujeres llevaban a cabo sobre sus hijos prácticas perjudiciales para la salud de los mismos y solo trabajaban en la casa. En algunos pueblos hubo también clases para adultos por estos motivos.


Al tiempo que cambiaba la educación en general, también cambiaba la educación de la mujer. Las mujeres recibían instrucción sobre como realizar diversas tareas domésticas al tiempo que recibían la educación general para poder funcionar en el mundo laboral con posterioridad. Comenzó a considerarse la maternidad como una posibilidad y no como una obligación. En esta época de cambio social, las mujeres obtuvieron el sufragio e inundaron el mundo laboral. El cambio fue impresionante, ya que en España las mujeres no gozaron apenas de derechos con anterioridad. Se produjo también un cambio radical en la forma de vestir y en la moda de aquel periodo. Las mujeres empezaron a adoptar un vestuario que les permitiera más movilidad a la hora de ejercer sus trabajos y tareas (pelo más corto, faldas más cortos, tacones más pequeños, se dejó de usar el corsé,...). Un ejemplo de esta moda fue Dolores Ibárruri, más conocida como "La Pasionaria". Esta mujer cuidaba mucho su imagen y confesó llevar siempre con ella un pintalabios.


Sin embargo, las maestras tuvieron que demostrar su competencia y tuvieron que luchar para ser reconocidas en aquellos lugares donde el caciquismo y el machismo de la época anterior seguía reinando. 

Se creó al FETE (sindicato de enseñanza dependiente de la UGT) que estuvo formado por un grupo de mujeres y hombres. Durante la Guerra Civil, con la partida de los hombres al frente, las mujeres se volvieron mayoritarias en las reuniones de este sindicato pero seguían pasando un poco desapercibidas.

Todo este panorama brillante cambió con la llegada de la Guerra Civil y del franquismo. Durante esta Guerra, los niños siguieron recibiendo una educación de basante calidad para las circunstancias y mucho más cercana. A los niños no se les pasaban inadvertidos los hechos que ocurrían a su alrededor y solían pintar bombardeos o imágenes de guerra. 

Con la llegada del régimen franquista todo cambió. se persiguió a todos los republicanos que se habían opuesto al régimen y se les encarceló. Todos los maestros fueron en un primer momento encarcelados y reprimidos. A las maestras se les imponía una doble represión, por su orinetación política y por su ruptura con la tradición. En este proceso "depurativo", los maestros y maestras fueron separados de sus puestos de trabajo y tuvieron que presentar distintos escritos de diversas organizaciones y personas e donde se diera una imagen de la orientación politica del maestro/a a tratar. Según esto, las maestras y maestros eran reincorporados o no a la enseñanza.

Estas maestras fueron en muchos casos apresadas. Para soportar la situación que vivían, solían cantar o realizar actuaciones en las prisiones. 

En el documental se da el terrible testimonio de una anciana que vivió con 5 años esta terrible situación. El Estado ejecutó a sus padres (maestros) y su tía la acogió. no pudo hablar de ello y tuvieron que irse del pueblo que habitaban al día siguiente, sin siquiera guardar luto. Esta niña sólo intuía lo que podía haber pasado a sus padres pero no lo sabía a ciencia cierta. En el pueblo al que fueron vivió con su tía. Un día, se congregó un desfile de integrantes de la Guardia Civil y demás figuras franquistas por las calles de este pueblo. Esta mujer, de una edad de 5 años por aquel entonces, estaba jugando en una calle y vió llegar a los cuerpos del Estado, que rápidamente asoció con las personas causantes de la muerte de sus padres. Se dijo a sí misma que no se llevarían a su tía y fue corriendo hasta el balcón al que esta estaba asomada a advertirle del peligro, un peligro del que todo el mundo sabía su existencia pero del que nadie hablaba. Un peligro real, pero ignorado deliberadamente por la población española, y que en ese momento estab siendo manifestado por una niña de 5 años delante de las cuerpas del Estado que encarnaban ese peligro. 
Subió hasta donde se encontraba su tía y esta le agarró de la boca para hacerla callar con una mano mientras elevaba la otra al cielo al tiempo que gritaba "Viva España", "Viva Franco",...
Esta estampa es retratada por la entrevistada con unas palabras tan acertadas que sería una gran desconsideración cambiarlas:

"Me apretó con una mano la boca y levantó la otra gritando Arriba España. Simpre he dicho que esa era la imagen que pasó en todos aquellos tiempos. Apretando la boca a los pequeños, a los inocentes y levantando la mano, humillados, avergonzados y tal."

A la mañana siguiente, los cuerpos del Estado se llevaron a esta mujer. Su sobrina nunca volvió a verla y nadie le pudo explicar a donde fue.

La represión fascista dejó muchas de estas historias, muchas muertes sin certificar, muchas desapariciones sin investigar y muchas preguntas sin hacer. Pero también destruyó por completo el interesante proyecto llevado a cabo en la II República para ofrecer a todo el mundo una educación de calidad y gratuita. Lo primero que hizo este gobierno dictatorial fue reducir la carrera de Magisterio a un pequeño curso que se podía realizar al tiempo que se estudiaba Bachillerato, y que hasta fue prescindible para algunas personas. Esto hizo que los maestros estuvieran ejerciendo con 18 años y una formación completamente insuficiente e infinitamente inferior a la que presentaban los antiguos maestros republicanos. 

La reconstrucción de la escuela se antojó un nudo gordiano cuando acabó la dictadura franquista en parte por este hecho. 

Y la principal pregunta que debemos hacernos todos los que pertenecemos al sector estudiantil es ¿de verdad hemos recuperado un nivel de educación como el alcanzado en aquellos años?

Yo creo que, a pesar de las escasas subvenciones que recibe la educación pública en España, la educación que yo recibo en mi instituto es bastante completa y alcanza una calidad elevada. En muchas asignaturas, los profesores nos hacen pensar y conseguimos alcanzar la coeducación y una formación cultural elevada, pero no viví la situación educativa de la España republicana y por desgracia no conozco a nadie que la viviera. 

El legado republicano es la lucha por una enseñanza completa, pública y de calidad, y esto es algo que se perdió por completo durante el franquismo y que creó que aún no se ha recuperado. Pero no importa, queda mucho por hacer, sí, pero hay muchas formas de hacerlo. 

El gran problema de la educación ahora es que, en la actualidad, el dinero mueve el mundo y sin dinero no se puede hacer nada. Y dinero es algo que el Gobierno actual no está dispuesto a invertir en educación, que puede llegar a ser uno de los motores económicos más rentables de un país.

En definitiva, mediante la lucha, al inversión y el progreso la coeducación puede obtenerse y la calidad educativa puede llegar a dispirarse. El problema actual es que hay pocas personas dispuestas a llevar a cabo esta lucha y esta inversión.





PD: Dejo aquí un enlace de este documental desde el que se puede descargar. Creo que es muy interesante y nos hace ponernos un poco más en la piel de las diferentes personas que lucharon por los derechos educativos que ahora tenemos.
                                                    Descarga Las Maestras de la República

domingo, 23 de marzo de 2014

Si los muertos hablasen... 12

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 12

LOCURA TRANSITORIA





Cuando una persona caval observa un hecho que se le antoja fuera de cualquier explicación razonable tiende a rechazarlo en un primer momento. Si el hecho se manifiesta de nuevo, sigue rechazandolo. Y si se vuelve a presentar, se vuelve a negar. Y se niega, y se aparta, y se rechaza hasta que llegas a una conclusión, y es que ese hecho imposible es posible. Eso, o sino entras en un estado de locura e histeria producido principalmente por la imperiosa necesidad de negar este hecho.
Pues bien, lo primero es lo que le pasó a Alex y lo segundo es lo que aconteció a nuestro amigo Adolf.
Alex entró en la habitación y encontró una caja de cerillas. Con ellas encendió una lámpara y se dispuso a investigar la habitación en busca de alguna forma mediante la cual John hubiera podido pasar de una a otra habitación.
Mientras tanto, Adolf entraba en un estado de shock y locura causado por su imperiante necesidad de negar lo que estaba sucediendo.
La mente de Adolf era un hervidero en ese momento. Su raciocinio sólo podía llegar aconclusiones precipitadas y nada precisas.

¿Cómo podía haber pasado eso? ¿Había pasado de verdad? Es ciertamente imposibe que John pasará de una habitación a otra. Sin hablar de su muerte... El suicidio no es uan posibilidad. No, alguien lo tuvo que matar. Y Alex es el único vivo sin contarme a mí. Y yo no he sido. ¿O si he sido? Bueno, si he sido, seré, pero sino soy, no he sido ni seré. ¿Y cómo puedo seguir siendo, y por consiguiente haber sido, si este hombre, que digo hombre, asesino, me mata? No, debo matarlo yo antes de que me mate él.

Adolf se levanta y se dirige hacia Alex.
Alex no se percata de este hecho, pues en este momento había descubierto algo.

- Adolf, ven aquí.

Adolf se sobresaltó un poco pero continuó su avance.
Llegó detrás de Alex.
Acercó sus brazos a s cuello.
Y Alex se giró.

- Mira esto.

Alex le miraba con desconfianza y se alejó de él.
Adolf se acercó a la pared y vio un mensaje escrito en tinta negra.


LA MUERTE NO ES SINO EL PRINCIPIO


Adolf miró sin mirar el mensaje.
Alex vio un instinto asesino en su mirada.
Vio la locura y la demencia retratadas en sus ojos.
Y entonces vió como Adolf se acercaba a él.
Y Alex corrió.
Corrió por toda la casa dirigiéndose hacia la salida. Oía a sus espaldas la carrera desbocada de su compañero.
La oscuridad era densa. Casi parecía una gran masa de alquitrán que lo envolvía por completo. Era pegajosa, opresora, profunda y terrorífica. Apenas se distinguían las siluetas de los objetos a un palmo de distancia.
No sabía donde estaba la salida. La casa era inmensa y él nunca había estado por esa zona.
Corrió y corrió hasta que se dió cuenta de algo. Ya no escuchaba pasos detrás de él. Adolf ya no lo perseguía. 
Entonces giró sobre si mismo y volvió sobre sus pasos. Encontró una lámpara en un mueble y la encendió para iluminarse.
La oscuridad se disipó un tanto y esta luz le permitió ver cosas que se encontraban a más de un metro de él.
Retrocedió.
Volvió sobre sus pasos.
Recorrió andando los pasillos por los que antes había corrido.
Y entonces llegó a un punto donde se había formado un inmenso charco de sangre. Del charco salía un reguero, cómo si hubieran arrastrado al cadáver desde el sitio de la muerte, que se perdía por el pasillo.
Entonces Alex se fijó en la pared.
En ella aparecía escrita con sangre un mensaje.


TÚ ERES EL SEXTO COMENSAL

En ese momento, no invadió el miedo la mente de Alex. Sobre este instinto prevaleció la curiosidad. Él era el único al que no habían asesinado aquella noche. Quería descubrir quién había sido el asesino de sus amigos. Y en ese momento estaba convendido de poder vengarse por la muerte de los mismos.
Siguió el camino de sangre. 
El reguero serpenteaba por los pasillos sin perder intensidad. Debía haber sido una auténtica carnicería la muerte de Adolf para que la sangre que salía de su cuerpo diera para tanto.
Alex llegó a la puerta de madera abollada del comedor.
Respiró fuerte y entró. 
Las luces encendidas.
La mesa puesta.
Y todos sentados a la mesa.
Todo el mundo.
Todos los comensales.
Los 5.
Adolf, abierto por la tripa como un cerdo y sangrando escandalosamente.
John, estrangulado y con la cara violeta.
Jay, casi decapitado con la garganta cercenada.
Richard, con una brecha en la cabeza.
Y el cadáver del camino, el que habían recogido. 
Alex se quedó parado.
No sabía que hacer.
No sabía cúal podía ser el asesino.

Por suerte para él, uno de los comensales se levantó.

EL GRAN HOTEL BUDAPEST

Banda sonora, reparto, fotografía, argumento, contexto histórico, acción, tragedia, comedia, amor, final, grandísismas escenas, vestuario, ambientación, dirección,...
Esta película lo tiene TODO.
De la mano del director Wes Anderson aparece una película increíble sólo unas semanas después de los Oscars. Y en mi opinión, si esta película hubiera estado presente en los Oscars de 2014 habría arrasado.



La película se desenvuelve como una historia dentro de otra historia que a su vez está dentro de otra y cuenta la serie de circunstancias que llevaron a un mozo de portería a ser el propietario del hotel más fastuoso del momento, el Gran Hotel Budapest, así como de varios castillos diseminados por el continente de Europa. Esta serie de circunstancias es una historia que va desde la llegada de un mozo de portería (el narrador) hasta una fuga de prisión, pasando por un tiroteo, varios asesinatos y el reparto de una inmensa herencia. Todos estos acontecimientos están deliciosamente entrelazados unos con otros, conformando un argumento rico pero sencillo, fácil de seguir e intenso. Es impresionante la combinación de elementos en la película. Asesinatos, amor, huídas, comedia, tragedia, injusticias, amenazas, abusos de poder, hostelería e incluso un poco de repostería.
Y lo mejor de la película es su ritmo. Intensísimo. La sucesión de acontecimientos no se detiene en ningún momento. Y es que en la película ocurren todos esos acontecimientos en 99 minutos.



La banda sonora es de Alexandre Desplat (que hizo también las de ArgoEl curioso caso de Benjamin Button y El discurso del Rey) y es muy muy buena. Espero que esté nominada a los Oscars este año porque me encantó, encaja a la perfección con todos los momentos de la película.



Y por último, el reparto. Un montón de nombres de muschísima relevancia en el panorama cinematográfico conformando una suerte de reparto coral, en el que sólo destacan dos protagonistas principales por el hecho de ser los que están envueltos en todas las situaciones. Son Mr. Gustave, conserje jefe del Gran Hotel Budapest, y Zero Moustafa, mozo de portería.



La lista de actores es amplísima (aquí) y los que más me llamaron la atención fueron los siguientes:

Ralph Fiennes, como Mr. Gustave. Ya es un actor consagrado por La Lista de Schlinder o por la saga Furia de Titanes/Ira de Titanes (como Zeus) o por su participación en las últimas 4 películas de Harry Potter como uno de los personajes principales (aunque no se le reconoce muy bien), Lord Voldemort. Pues bien, en esta película firma una actuación magistral. Representa a un personaje bastante complicado a la perfección, con humor y emoción. Una grandísima actuación, para mi la mejor de la película junto con la de otro actor que comentaré más adelante.



Tony Revolori, como Zero Moustafa. Este es el único actor que se da a conocer con esta película. Y la verdad es que, para ser su debut con una película de tanta calidad, un reparto tan selecto y, por si no fuera poco, encarnando a uno de los personajes principales, lo hace muy bien. Su personaje interviene bastante poco, pero es bastante complejo, ya que tiene que evolucionar del total anonimato a una situación de extremo protagonismo, y a la vez encarnar una extraña relación amorosa con todos los matices de esta. Un papel complicado para un debutante que este joven actor cubre muy bien.



Adrien Brody, como Dimitri. Este es un actor también consagrado ya con películas de la talla de El Pianista, película por la cual ganó el Óscar a mejor actor. Su personaje tiene un papel secundario la mayor parte de la película, pero va adquiriendo protagonismo a la vez que la película se acerca al desenlace, y este hombre responde muy bien. Muy buena actuación.



Williem Dafoe, como Jopling. Otro actor consagrado. Su actuación es magnífica. Hace el papel de un asesino a sueldo contratado por Dimitri y realiza varios asesinatos. Refleja a la perfección la psicología de un asesino y su actuación me recordó mucho a la de cualquier actor "tarantiano". Mejor actuación de la película junto con la de Ralph Fiennes.



Harvey Keitel, como Ludwig, un presidiario que ayuda en la cárcel a Mr. Gustave. Hace una actuación muy discreta pero sin fallos, pero no puedo evitar hablar de él. Es un actor que me encanta por su participación en Reservoir Dogs primero y en Pulp Fiction después, ambas películas del gran Quentin Tarantino. En la primera hace del Sr. Blanco y en Pulp Fiction hace una actuación tremendamente breve, pero muy brillante, interpretando al Sr Lobo. también actúa en Taxi Driver.



Estas fueron la mejores actuaciones para mí, aunque también se podrían destacar los nombres de Jude Law (Watson el la versión moderna de Sherlock Holmes) o la de Bill Murray, un actor bastante famoso también.
En fin, el reparto es tan brillante que se podría elegir a cualquiera.



Si os sobran 8'20 euros y 99 minutos no dudéis en ir a ver esta película. La mejor que he visto en lo que va de año, y, en mi opinión, la mejor del año a menos que aparezca otra película mejor, algo que se me antoja casi imposible.
Si los Óscars fueran hoy mismo, entregaría esta película el de mejor película, mejor banda sonora, mejor director, mejor guión adaptado, mejor dirección artística, mejor vestuario, mejor actor de reparto y mejor actriz de reparto.
Cine de verdad.

viernes, 21 de marzo de 2014

La buena música

Hoy voy a dedicar la entrada a la MOVIDA VIGUESA. La Movida fue un movimiento musical que revolucionó la musica española, incorporando unas letras muy llamativas y una música muy rápida. Las dos Movidas principales en España fueron la de Madrid y la de Vigo. La Movida Viguesa puso a Vigo en el punto de mira del entorno musical de la época, y debido a ello vinieron muchas de las mejores bandas de la historia a tocar a esta ciudad (entre ellos los Dire Straits, que vinieron a Castrelos). En la Movida Viguesa hubo principalmente dos grupos que trastocaron el panorama musical gallego, Siniestro Total y Os Resentidos.


Siniestro Total es un grupo vigués que se dió a conocer durante la Movida Viguesa. Tiene una música muy rápida y con una letra muy... innovadora para la época. La verdad es que muchas de sus mejores canciones (Rock en Samil, Miña Terra Galega,...) son adaptaciones de canciones ya existentes, lo que le quita bastante mérito a la banda. Hace dos años fui a un concierto de este grupo y la verdad es que no fue para nada lo que esperaba, pero ya van viejos y es lo que tiene.



Mi canción favorita es Bailaré sobre tu tumba o Miña Terra Galega (que es una versión de Sweet Home Alabama). Os dejaré las dos.

Bailaré sobre tu tumba




Miña Terra Galega




Os Resentidos fueron los iniciadores de la Movida Viguesa y es el grupo más original de la misma. El grupo sólo escribe en gallego (lo que tiene muchísimo mérito, porque combinar el rock con el gallego es muy complicado) y suelen incorporar instrumentos tradicionales gallegos a sus canciones (gaitas, flautas,...), lo que le da un toque muy "gallego".
El cantante y líder de la banda es Antón Reixa, un hombre que contribuyó mucho tanto a la música como a la cultura general gallega. Tengo entendido que estudió en mi instituto (IES Alexandre Bóveda) y dió clases, a la vez que tocaba, en el Santa Irene, otro instituto vigués. Compuso la letra de casi todas las canciones de la banda.




Mi canción favorita es sin duda Galiza Caníbal.


Galiza Caníbal



jueves, 20 de marzo de 2014

Si los muertos hablasen... 11

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 11

UN TRUCO DIGNO DE HOUDINI



La mansión estaba oscura. 
Alex corría sin saber muy bien a dónde se dirigía y guiado por los improperios y el ruído de las pisadas de su robusto amigo alemán.
De vez en cuando también escuchaba algún golpe seco o la rotura de algún mueble o cualquier otro objeto de madera. Supuso que serían los resultados de la frenética persecución. 
De repente, Alex dejó de oír los ruídos de sus amigos. Adolf se había parado.
Cuando llegó al lugar en el que este estaba, observó que su amigo parecía confundido.
Estaba delante de un pasillo en el que había dos puertas. 

- ¿Qué pasa? -dijo Alex.

- John se metió en esta puerta. Y yo entré y es una sala pequeña sin más salidas que esta misma puerta. 

- ¿Y qué?

- Que él ya no está en esta habitación.

- ¿Cómo?

- Que John no está en esta habitación. No está.

- ¿Estás seguro de que entró en esa habitación?

- Si, tarde en llegar pero lo vi.

- ¿Cómo lo pudiste ver desde la distancia? Esto está muy oscuro. 

- Había una luz en la habitación. Se iluminó esta puerta, estoy seguro.

- ¿Y la otra habitación?

- Aún no he entrado.

Alex abrió la puerta de esta habitación. No había luz alguna. 
En el centro de la habitación había una silla caída a un lado y encima de esa silla había un gran bulto que colgaba de una cuerda sujeta al techo. 
Alex y Adolf reconocieron el bulto.
Empezaron a inspeccionar las paredes. 
No había puertas.
No había juntas.
No había relación alguna entre la habitación en la que John había entrado y ésa. 
Sin embargo, el bulto que colgaba del techo era el cadáver ahorcado del médico.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Si los muertos hablasen... 10

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 10

TONTERÍAS



Los tres se quedaron petrificados.
Dejaron el cadáver de Jay donde estaba y empezaron a buscar el de Richard.
Miraron debajo de las sillas, de las alfombras, de los meses, detrás de las cortinas, en los armarios y hasta salieron al patio y a la cocina.
Nada.
El cadáver no estaba en ningúno de estos lugares. 
El cadáver no estaba.
Ya eran dos los cuerpos desaparecidos. 
Dos cuerpos desaparecidos y un nuevo cadáver.
Cuando pararon de buscar nadie habló. Adolf se sentó en el sofá, John en una silla y Alex empezó a dar vueltas alrededor de la habitación. El cadáver, en el suelo.
Tirado.
Inerte.
Sanguilonento.
Todas parecían querer apartarlo de sus mentes.
Ninguno lo conseguía realmente.
El silencio se fue haciendo cada vez más tenso a medida que los diferentes miembros del grupo iban extrayendo sus propias exclusiones. ¿Quién había sido el único que había tenido a Jay y al cadáver a su alcance todo el tiempo?

- ¿Qué hacemos con él?

John había roto el silencio y sacado a Adolf y a Alex de sus reflexiones. 

- No sé -dijo Alex-. ¿Qué debemos hacer? Está muerto. lo peor que le puede pasar es desaparecer. 

- Habría que intentar evitarlo, ¿no?

- ¿Como con Richard? -dijo Adolf.

- No, con Richard no hicimos nada para evitarlo.

- ¿Y qué podemos hacer para evitarlo? -preguntó Alex.

- No sé.

Se impuso de nuevo el silencio. Sin embargo, esta vez fue mucho menor y fue Adolf el que lo rompió.

- ¿Cómo hiciste para pintarlo? -dijo mirando directamente a John.

- ¿Para pintar lo qué? -preguntó John.

- El mensaje.

- ¿Qué mensaje?

- El del desván.

- ¿Qué quieres decir?

- Sabes muy bien lo que quiero decir -Adolf se levantó-. Tú mataste a Jay y escribiste el mensaje. Posiblemente también matarás a Richard. Y me apuesto lo que quieras a que el cadáver no estaba muerto y era un cómplice tuyo.

- Adolf, no hagamos acusaciones en vano, no nos llevarán a nada -dijo Alex.

- No es ninguna acusación en vano. Es una acusación en toda regla -Adolf se levantó y se fue acercando a John-. Tú lo mataste. ¿Dónde está el arma? ¿La tienes escondida?

- No sé de que hablas, Adolf, de verdad. 

Adolf se acercaba cada vez más y más a John. Este se levantó y empezó a retroceder.
Chocó con la puerta y se quedó allí. Adolf siguió avanzando. Cuando llegó hasta donde estaba John, estiró el brazo con la mano abierta y dijo:

- El arma. Dámela.

John no se movió. Tampoco habló.

- ¡¡EL ARMA!!

Adolf acercó su cuerpo al de John aún más y volvió a gritar, ahora con más intensidad.

- ¡¡¡EL ARMA!!!

John no hizó ningún movimiento. Tenía miedo. Empezó a hablar con un tono muy nervioso.

- Adolf, te juro que no sé de que hablas. Yo no tengo ningún arma, no he matado a nadie. Cuando volví del baño, jay ya estaba muerto. Al igual que el cadáver del....

- ¡¡¡¡¡¡¡¡EL ARMAAAAAAAA!!!!!!!!

Adolf acompaño este último grito con un puñetazo hacia la pared que dejó su puño dentro de la misma.
En ese momento, Alex intervino. Apartó a Adolf de John y se lo intentó llevar a una esquina.
Adolf se resistió mucho al principio, pero Alex empezó a hablarle y se tranquilizó:

- Adolf, tranquilízate, no podemos acusar a nadie. Si empezamos a echarnos la culap entre nosotros estamos destinados a un final peor que el de nuestros amigos. Tenemos que estar unidos y encontrar al asesino. Tiene que estar aún en la casa, para salir, tendría que haber saltado desde la ventana y le habríamos oído. Y sino tendría que haber pasado por aquí. Aún está aquí y hay que encontrarlo. Adolf, tranquilo.

Adolf se calmó con estas palabras. 

- Lo siento, he perdido los estribos. Lo siento, John.

Empezó a buscar a John con la mirada.
No lo encontró. 
No estaba en la habitación. 
Lo único que delataba su huída era la puerta abierta y la pajarita que hace unos momentos llevaba al cuello y que ahora se encontraba abandonada en el suelo. 

- Asesino. Canalla. Hipócrita. ¡Mentiroso! ¡Estafador! ¡¡¡ASESINO!!! ¡¡¡¡JOOOOOOOHN!!!!

Adolf había empezado hablando con un tono de voz normal y había ido subiéndolo a medida que su ira aumentaba.
Después de pronunciar la última palabra salió corriendo y gritando el nombre de John. 
En su alocada carrera, golpeó una puerta con el puño y la rompió.

- Sino lo sigo, lo mata -dijo Alex.

Y empezó a correr tras su amigo alemán con la intención de salvar a John.

lunes, 17 de marzo de 2014

Si los muertos hablasen... 9

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 9

SOBRE LA MUERTE DE JAY


- ¿Qué has hecho? -gritó Adolf furioso-. ¡Asesino! ¡Desgraciado!

Se acercó a John y justo cuando iba a golpearle Alex le paró.

- ¿Qué haces? ¿No ves que él lo ha matado? ¡Maldito bastardo!

- No, no fui yo -gimoteó John.

- ¿Quién fue entonces? -preguntó Adolf.

- No lo sé.

John se hecho a llorar en ese momento.

- Vamos a llevar a Jay hasta el salón y allí esperaremos a que John se tranquilice para que nos pueda contar que es lo que pasó -dijo Alex.

Adolf y Alex llevaron el cuerpo inerte de Jay hasta el pórtico y los entaron en un banco. Luego volvieron a por John, que no se había movido, y le ayudaron a ir hasta el pórtico. 

Entonces entraron en el recibidor y dejaron a Jay en un banco que allí había. Sentaron a John en otro y esperaron a que se tranquilizara un tanto. Cuando dejó de llorar, Alex le preguntó.

- ¿Qué es lo que ha pasado?

- Yo estaba aquí con Jay -empezó John con un tono de voz bajo pero notablemente más sereno que antes-. Entonces sentí la necesidad de ir al baño y me excuse. Fueron sólo unos tres minutos a lo sumo y a Jay no pareció importarle -su tono empezó a volverse más inseguro y titubeante-. Cúando volví, Jay no estaba aquí. Lo llamé para comprobar si había salido al pórtico a tomar el fresco o algo por el estilo. No obtuve respuesta. Entonces... salí al patio con la linterna y... -rompió a llorar-. Y lo encontré.

Alex y Adolf se callaron durante unos segundos y entonces Adolf saltó sobre John y empezó a golpearlo. John no podía ofrecer resistencia alguna ante la gran mole alemana que estaba atacándole. Alex intentó sacar a Adolf de encima de John y, después de numerosos esfuerzos, consiguió inmovilizarle un brazo y apartarlo un tanto del médico. Antes de que volviera al ataque, gritó a Adolf:

- Adolf, ¡¿qué haces?! ¡Él no ha sido!

- ¿De verdad crees a este sucio hipócrita asesino? ¡Está mintiendo! ¡Tuvo que ser él!

- Adolf, la sangre...

Adolf no entendió el mensaje a la primera, pero después de unos segundos su rostros se iluminó y pareció entenderlo. Se llevó al mano a la cara y, con una expresión de total perplejidad en su rostro, se apartó de John y se quedó sentado en una esquina de la estancia. 
Su perplejidad se tornó en asombro y luego en el terror más absoluto. Se quedó sumido en una especie de letargo y parecía que nada de lo que pasaba a su alrededor le afectaba lo más mínimo. 

- ¿Qué... qué sangre? -preguntó John.

Alex tomó aire y le realtó los acontecimientos sucedidos en su inspección del desván. Luego concluyó:

- No sé si tu has matado a Jay, pero es imposible que tu hayas escrito ese mensaje. La sangre del techo era muy fresca y tus gritos sonaron poco después de que nosotros descubrieramos el mensaje. 

- Yo no he sido -dijo John, que parecía haberse recuperado de su shock-. Yo no maté a Jay. ¡Os lo juró!

- Ahora no podemos pensar en eso. Vayamos al salón y pensemos en como descubrir quién fue el que escribió ese mensaje en el techo. El que lo hiciera tiene que ser también el asesino, y esa sangre tiene que ser la de Jay. Adolf, vámonos.

Adolf se sobresaltó un tanto y, sin cambiar su expresión, se levantó y ayudo a Alex a transportar el cadáver. Cuando entraron en el salón, el cadáver de Jay se les cayó de las manos. 
El sofá estaba vacío. 
El cadáver de Richard no estaba allí.

domingo, 16 de marzo de 2014

Si los muertos hablasen... 8

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 8

10 GOTAS


- ¿Por dónde empezamos? -preguntó Alex.

- Lo mejor sería empezar por la planta más alta e ir bajando -respondió Adolf.

- Sí, será lo mejor.

Los dos comenzaron a subir escalones hasta llegar a la planta más alta. 

- ¿Subimos al desván? -preguntó Adolf.

- Sí... Será lo mejor... Pero no te acerques a la ventana.

Accedieron al desván por la trampilla del techo. La habitación estaba muy oscura y había en ella infinidad de muebles. Pudieron observar que la ventana seguía abierto y Adolf la cerró rápidamente. 
Con ayuda de sus linternas empezaron a busacr en todos los posibles escondites que había en el desván. Movieron cajas, descolocaron sofás, desplazaron muebles, vaciaron armarios,...
El desván era verdaderamente amplio y tardaron mucho tiempo en revisarlo todo.
Cuando creyeron haberlo inspeccionado todo, descendieron por la trampilla.
La oscuridad en el desván era densa, pero sin embargo era mucho menor a la reinante en la planta más alta de la vivienda. Esto se podía deber a la inexistencia de ventanas en el pasillo que daba al desván.

- Esto está mucho más oscuro que el desván, ¿no crees? -dijo Adolf.

- La verdad es que sí -respondió Alex.

- Es una oscuridad desconcertante.

- ¿Por qué? Es simple oscuridad. Es de noche.

- Sí, sin embargo nunca había observado una oscuridad tan densa. Parece casi artificial. Agobiante. Simplemente, desconcertante.

- No exagere, amigo mío. Es simple oscuridad. Y ni siquiera estamos totalmente a oscuras. Nos acompañan las linternas del difunto Richard.

- En eso tiene razón, pero sin embargo hay algo en esta oscuridad reinante que me llama la atención. Nunca me había sentido tan atrapado por... ¿que ha caído sobre mi cara?

Una gota líquida se había posado en ese momento sobre la cara del alemán. Alex le apuntó con la linterna. Una segunda gota salpicó el rostro del germano. En su cara se veía reflejado el más puro temor.

- Amigo mío, ¿que este líquido que baña mi cara?

Una tercera gota.
Y una cuarta.
Alex se fue acercando.
Tomó un poco de esta substancia en su mano y la acercó a su cara.
Una quinta gota.
La observó con la linterna.
La sexta gota caía en ese momento sobre el rostro de Adolf.
Se la llevó a los labios.
Una séptima gota.
La saboreó.
La octava.
Alex levantó la vista hacia la cara de su amigo, totalmente pálida de terror en ese momento.
La novena gota se derramaba ahora sobre la asustada faz del germano.

- Es sangre.

Una décima gota.
Alex apuntó al techo con su linterna.
Después de un momento, Adolf hizo lo propio.
Y los dos observaron las palabras grabadas en sangre roja, roja como las brasas de una hoguera, que tanto contrastaban con el solemne blanco del techo de Richard.



WRONG WAY



Ninguno de los dos habló.
Se impuso el silencio.
Un silencio profundo, inquieto y artificial.
Un silencio que compartió muchos matices con la oscuridad reinante en esa planta de la vivienda de Richard. 
Oscuridad.
Silencio.
Calma aparente.
Y entonces se impusó otro sonida a la ausencia de de sonido. El ruído del gotear leve de la sangre del techo, que cedía ante el peso de la gravedad, como los humanos cedemos ante el paso del tiempo, y se iba a reunir con el suelo, que bien podría servir de metáfora para el mar. De esta forma, la sangre se unía a la alfombra del mismo modo que las aguas de un río se juntan con las del mar, que es el morir. Y es que ni los elementos más inaninimados pueden eludir a la muerte.

Un grito imperiante se eleva ante toda esa calma y hace a Adolf y a Alex salir de su estado de semiconsciencia. 

- ¡¡¡ADOOOOOLF, ALEEEX!!!

Era John el que gritaba. 
El grito provenía del patio.
Adolf y Alex dejaron de mirar el techo y se miraron el uno al otro antes de salir corriendo escaleras abajo hacia el patio.
Cuando llegaron a donde estaba John no vieron a Jay en ningún lado.
John estaba de espaldas y entonces se dió la vuelta.
Toda su camisa estaba manchada de sangre y de sus ojos resbalaban sendas lágrimas.
Quería hablar y abría la boca, pero sin lograr articular ningún sonido coherente. Sólo pequeños balbuceos.
Entonces se hizo a un lado y Alex y Adolf pudieron observar un cuerpo degollado y con la expresión del más puro terror en su rostro.
Debido a la gran contracción de sus músculos faciales, ni Adolf ni Alex supieron quien era ese hombre.
Entonces John, desde detrás de ellos y con grandes esfuerzos, dijo con una voz gimoteante:

- Es Jay.

Si los muertos hablasen... 7

SI LOS MUERTOS HABLASEN...

CAPÍTULO 7

ORGANIZACIÓN



- Entonces, ¿qué debemos hacer? -dijo Jay.

- Buscar al culpable, obviamente -respondió Adolf.

- ¿Pero cómo vamos a saber quién es el culpable? -dijo John.

- Tiene que ser uno de nosotros -sentenció Jay.

- Yo creo que no -intervino Alex-. ¿Qué estábamos buscando? El cadáver. Y si el cadáver se movió es que estaba vivo, ¿no? John, ¿es posible simular la muerte de algún?

- Sí, claro. Hay diversos compuestos que pueden hacer reducir tus pulsaciones hasta que parezca que estas no existen. 

- Si eso es así, ¿sería tan extraño que este hombre fuera un asesino que quería ver muerto a Richard y que se aprovechó de nosotros para llegar a su casa y matarlo?

Todo el mundo se calló. Era una idea muy enrevesada, pero nadie quería sopesar la otra posibilidad de que uno de ellos fuera un asesino.

- ¿Y qué propones? -preguntó Adolf.

- Encontrarlo y apresarlo.

- Si ese hombre ha matado a Richard, ¿qué te hace creer que no matará a uno de nosotros? -preguntó Jay.

- Mató a Richard estando este último sólo y desprevenido. Si nosotros no nos dividimos y estamos alerta, es imposible que nos pueda matar.

-¿Y si está oyendo esto y escapa? -dijo John- No sería tan difícil, a fin de cuentas. Si los 4 nos alejamos del recibidor, escapar de aquí sería tan díficil como andar hasta la puerta y abrirla.

- Tienes razón... Lo más sensato sería dividirnos en grupos de dos. Que un grupo se quede en  el recibidor y vigile el patio por si ve salir a alguien por la ventana. El otro grupo debería hacer una búsqueda por toda la casa.

Todos asintieron. 

- ¿Y cómo dividimos los grupos? -pregunta Jay.

- Eso es sencillo -dijo Adolf-. Cogeremos cuatro palillos y cortaremos uno de ellos a la mitad. Luego los igualaremos y yo los cogeré en mi mano. Cada uno escogerá un palillo y yo me quedaré con el que sobra. Los dos con el palillo largo irán en el mismo grupo y los dos con el palillo corto, lo mismo. Los que tengan el palillo largo se van a inspeccionar la casa y los que tengan el palillo corto se quedan a vigilar las salidas.

Todos asintieron y Adolf procedió a preparar todo. Partió un palillo a la mitad y cogió las dos mitades y otros dos palillos enteros. Agarró todos con la mano, los igualó y los hizo girar para que nadie supiera donde estaba cada palillo. 
Luego, Alex se acercó y cogió uno. Sacó un palillo largo. 
El siguiente fue John y cogió un palillo corto. Luego Jay cogió otro palillo corto.
El palillo sobrante correspondía a Adolf y lo emparejaba con Alex.
De este modo, Alex y Adolf dejaron a Jay y John en el recibidor al tiempo que se encaminaban a buscar la otra forma de vida de la mansión.