domingo, 30 de marzo de 2014

La Ola

Hoy no me toca hacer reseña cinematográfica y de hecho ya tenía pensada la de la siguiente semana, pero acabó de ver una película que me ha hecho reflexionar profundamente. La película es La Ola.



¿Crees posible la implantación de un régimen autocrático autoritoio, fascista o comunista, en países que ya han vivido los horrores de estos regímenes, como Italia, España, Alemania o la URRS?
Sobre este tema profundiza la película, basada en el libro de Alvin Toffler, La Tercera Ola, que a su vez está basado en un experimento sociólogico realizado en un instituto de California por el profesor Ron Jones. Este experimiento recibió el nombre de Tercera Ola.



En la película se cuenta la historia del experimento (aquí llamado simplemente La Ola) y se narra la acción a través de una semana en la que los profesores de Historia debían enseñar a sus alumnos algo más de los tipos de gobierno qe existen. Al profesor protagonista, Rainer Wenger (personaje ficticio que da vida a Ron Jones), le toca la autocracia. En vez de dar diversas lecciones teóricas sobre esta opción política, Rainer decide llevar a cabo un experimento sociólogico en el que pretende que sus alumnos descubran por ellos mismos lo que es la autocracia. Para ello, se elige un líder, que por votación fue el propio profesor, y se empiezan a implantar diversas medidas de disciplina dentro de la clase (dirigirse al líder como señor, levantarse para hablar, sentarse rectos, ...). La clase va tomando conciencia de grupo (se establece un uniforme, un símbolo, un saludo, ...) y, a medida que esto ocurre, el movimiento empieza a llevarse a la calle y se escapa del control del profesor. A partir de ahí se desenvuelve el grueso de la trama y no quiero revelar nada más.



La película tiene varias cosas buenas, la primera es la excelente dirección de Dennis Gansel, que logra conseguir muchas escenas de una gran calidad. La segunda es una banda sonora basada en el rock que a mi me encantó. Y la tercera es su genial guión y trama y su gran final, que a pesar de no ser el final real, es un final muy imprevisto y bueno.
De la trama hay que responsabilizar a Alvin Toffler, que consigue juntar a la perfección los elementos reales con los elementos irreales de su propia cosecha, dando así a la obra un carácter más ameno y moderno.



En el reparto no hay ningún nombre conocido. A pesar de ello, los actores se ciñen a su papel y no estropean la película. De entre todos los actores me gustaría destacar dos, Jürgen Vogel y Frederick Lau.
Jürgen Vogel hace el papel de Rainer Wenger, el profesor, y lo hace a la perfección. No se le puede poner ninguna pega a su actuación, chapó.



Frederick Lau era un chavalito de 18 años cuando se filmó la película, y aún así interpretó al personaje más complicado de todos por sus traumas, Tim. Tim es el personaje más complejo de toda la película por muchas razones.
La primera es que un personaje solitario y marginal, al que no hacen caso ni en su casa y que no tiene amigos. Los chavales de su instituto se burlan y se aprovechan de él, y él lo sabe pero no es capaz de enfrentarse a ello, por lo que lo omite.
La segunda es que experimenta un cambio total y radical con La Ola. Pasa de ser un marginado y un personaje secundario a una persona muy importante dentro de La Ola y uno de sus principales defensores. Además, en el desenlace se convierte en el personaje más importante y tiene una escena de enorme complejidad por el torrente de sensaciones a mostrar en la que Frederick Lau actúa a la perfección. Borda un papel complicadísimo, muy bien este actor.



Tim es un personaje muy importante en la película por una simple razón, es el tipo de persona que podría llegar a ser seducido por el fascismo.
Las personas marginales y solitarias quieren y necesitan pertenecer a un colectivo o a un grupo. El fascismo es lo que proporciona, la sensación de pertenecer a un grupo mediante uniformes, símbolos, saludos, concentraciones masivas, ... Además, estas personas son luego fácilmente manipulables por quién les ha permitido ingresar en el grupo, por lo que no protesten ante ninguna decisión que tome esta persona. En esto se basa el fascismo, darle a cada persona lo que necesita para estar feliz para que luego no quieran inmiscuirse en los asuntos del que les ha proporcionado esta felicidad. ¿Y qué sucede con los que no son manipulables? Los manipulados permiten que el gobierno se ocupe de ellos haciendo funcionar campos de concentración, ejerciendo la violencia sobre ellos en cualquier lugar, atemorizándolos, ...
Tim necesitaba pertenecer a este colectivo para vivir en paz, y por eso mismo lo apoyaba con toda su alma. Hay más gente como Tim. Mucha más. ¿Pueden volver a surgir gobiernos autocráticos autoritarios? Creo que, por desgracia, sí.
Y sino, mirad a vuestro alrededor hoy en día. ¿Qué esta pasando en Crimea? ¿Por qué toda la población quiere formar parte de Rusia? Todos quieren ser rusos, una vez que lo sean serán felices, y una vez que sean felices, ¿van a levantarse contra el que les dió esa felicidad, es decir, Putin?
Y así funciona el fascismo.


Si alguien duda del poder que ejerce sobre los individuos el grupo, que mire estas imágenes y se pregunte, ¿cúan lejos estamos en mi país de esto hoy en día?




1 comentario:

  1. Vi esta película en clase de psicología hace un par de meses, y la verdad es que sí que hace reflexionar. Y mucho.

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